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¿Cómo afecta el calor EXTREMO a la visión?

En condiciones climáticas de calor extremo es especialmente importante cuidar nuestra visión.

El ambiente en el que nos encontramos afecta directamente al estado de nuestro cuerpo. En situaciones de calor extremo podemos sufrir mareos, vértigos, agotamiento, deshidratación,… Pero la vista, también padece los efectos del calor.

La visión es un órgano extremadamente sensible y al que le exigimos una precisión constante, se ve más afectado por el calor que los otros sentidos.

Hay dos aspectos fundamentales que se ven afectados en nuestra visión cuando nos exponemos a situaciones de calor extremo. Debemos conocerlos y prevenirlos para evitar las consecuencias que puedan tener.

1. Aumento de la sequedad ocular por el calor extremo

Los ambientes de calor extremo, normalmente van acompañados de un aumento de la humedad ambiental. Este aspecto favorece la hidratación natural del ojo, facilitando su correcta lubricación, porque evita parte del evaporamiento que se produce en ambientes secos.

Sin embargo, existe un contraste muy alto entre el exterior con altas temperaturas y humedad, y los espacios interiores con equipos aerotérmicos muy potentes, que consiguen ambientes más fríos y secos. Por ejemplo en la oficina, comercios, o simplemente en el interior del coche podemos notar esa pesadez de ojos, inestabilidad lagrimal,… Se produce un shock en la demanda de lágrima, que ahora es mucho mayor y sentimos el síndrome del ojo seco.

Por otro lado, el calor conlleva a una mayor exposición a la luz visible y ultravioleta, que favorece la evaporación de nuestra lágrima, provocando sequedad ocular.

Te contamos más sobre cómo lidiar con la sequedad ocular en nuestro post del síndrome del ojo seco. Principalmente, se recomienda incrementar el uso de lágrima artificial en ambientes secos y nunca bajar la temperatura en los interiores de los 24ºC, para evitar que el contraste entre ambientes sea tan alto.

2. Sobreexposición a la radiación ultravioleta

Las olas de calor extremo también afectan a la visión porque implican un aumento de la radiación ultravioleta, dada la ausencia total de nubes. La intensidad de radiación ultravioleta que recibimos depende de varios factores:

  • Latitud: recibimos mayor cantidad de radiación cuanto más nos acercamos al paralelo del Ecuador.
  • Elevación del Sol: en verano, el hemisferio norte de la Tierra se encuentra más alejado del Sol que en invierno, sin embargo, la incidencia del Sol es más directa. Por la misma razón que el Sol alto a mediodía, concentra mayor cantidad de radiación UV que cuando está en el horizonte.
  • Altitud: a mayor altura, mayor cantidad de radiación UV recibiremos.
  • Reflexión: las superfícies como el mar o la nieve, actúan como espejos para la radiación. Incrementando considerablemente la cantidad que recibimos cuando estamos cerca.
  • Ozono: la cantidad de ozono que haya en la atmósfera puede variar, teniendo una filtración mayor en zonas con mayor ozono.
  • Nubosidad: la radiación UV es máxima cuando no hay nubes, por esta razón en situaciones de calor extremo aumenta la radiación UV.
radiación ultravioleta a la visión

El índice UV

El índice UV mide la cantidad de radiación UV que recibimos en relación con los efectos que tiene en la piel humana.

Escala índice ultravioleta. Calor en la visión
Índice UV por AEMET
Mapa de índice UV, por el tiempo.com

Con índices UV altos es especialmente importante proteger nuestra piel y nuestros ojos. Desde la OMS nos alertan de la asociación directa de la sobreexposición a la radiación UV con:

  • Quemaduras solares en la piel.
  • Cáncer de piel.
  • Fotoqueratitis y fotoconjuntivitis: inflamación aguda y dolorosa de la córnea y conjuntiva debido a la sobreexposición solar.
  • Cataratas: nacemos con el cristalino completamente transparente, a medida que nos exponemos a la radiación UV este se va opacificando y en consecuencia perdemos la visión progresivamente. La sobreexposición a la radiación UV acelera la aparición de cataratas.

Con unas gafas de Sol homologadas de categoría 3, una gorra o sombrero, y evitar salir a la calle en las horas centrales del día, esquivamos la sobreexposición ocular a la radiación UV.

Deben tener especial cuidado los colectivos con mayor sensibilidad a la luz como:

  • Bebés y adolescentes: todavía tienen los medios oculares muy transparentes, reciben mayor radiación.
  • Operados de cataratas y cirugía refractiva: por la misma razón que los anteriores.
  • Personas fotosensibles.
  • Personas en tratamiento con ciertos medicamentos que aumentan la fotosensibilidad, como son los antibióticos.

¿Crees que te proteges del calor correctamente?

Déjanos un comentario con un truco que tengas para protegerte del Sol y del calor. ¿Tienes algún remedio casero para combatirlo?

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Bibliografía

1. Índice UV solar mundial. Guía práctica 2002. ISBN 92 4 159007 6. Organización mundial de la Salud.

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