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Gafas progresivas: ¿qué son?

Ventajas y desventajas, consejos de uso, ¿son para todo el mundo? Toda la información que necesitas antes de hacerte unas lentes progresivas.

¿Qué son las gafas progresivas?

Empecemos por el principio.

Cuando nacemos, tenemos una capacidad bárbara de enfoque de los objetos cercanos. A medida que crecemos, vamos perdiendo esta capacidad de enfoque de cerca.

No percibimos esta pérdida de enfoque cercano hasta los 40 años de edad, como mínimo. Que es cuando empieza la presbícia.

Como te contamos en nuestro post «Presbicia o vista cansada» es algo que padecemos absolutamente todos los humanos.

La presbícia es la pérdida de la capacidad de enfoque de objetos cercanos con la que nacemos.

A partir de esa edad, necesitamos compensar con distintas graduaciones las distancias de lejos y cerca. Ya sea con unas gafas para cada distancia o con lentes que tengan varios focos en una misma lente.

Hay muchas opciones para corregir la falta de multifocalidad con la que nacemos.

Durante el último siglo se han desarrollado diferentes soluciones para recuperar la multifocalidad: lentes bifocales, trifocales, y por último las progresivas.

¿Qué son las gafas progresivas?

Las gafas progresivas son aquellas que tienen varias graduaciones en la misma lente. Sirven para que las personas con vista cansada, puedan tener en las mismas gafas las graduaciones de lejos y cerca.

Se centran para que cuando el usuario esté en una posición cómoda y recta, con la mirada al frente, tenga la graduación de lejos. Y a medida que vaya bajando la mirada, la progresión de potencia va acercando el punto de enfoque.

Gafas progresivas

Es posible que con esta imagen se entienda mejor. El mapa de potencia dibujado muestra que las zonas de más abajo son las que tienen más potencia, o una graduación más apropiada para visión cercana.

Para leer hay que mirar por la zona de cerca, que está el la parte de abajo de las gafas.

Si queremos leer de cerca, por ejemplo nuestro móvil, tenemos que mirar por la zona roja de abajo de las lentes para encontrar la graduación de cerca necesaria y ver nítido.

Si intentamos leer algo mirando por la zona de lejos nos va a resultar complicado. Tareas como buscar el título de un libro en una estantería, pueden ser algo engorrosas si no se entiende cómo mirar con unas gafas progresivas. O electricistas para ver un cuadro eléctrico que está arriba.

Para ver de lejos hay que mirar por la zona de lejos, que está centrada para cuando estemos en posición normal, rectos. Con la barbilla ni muy inclinada ni demasiado poco.

Por el contrario, si queremos enfocar objetos lejanos, tenemos que estar en una posición normal, mirando por la zona azul de las gafas.

Por ejemplo si estamos en el sofá ligeramente inclinados, podemos notar que la visión empeora significativamente. Solo poniendo un cojín detrás de la cabeza, podemos volver a conseguir mirar por la zona de lejos y tener nitidez.

Para ver los objetos que están a media distancia, hay que buscar el punto de la lente que corresponda a esa distancia, entre lejos y cerca.

Al principio pueden ser complicadas ciertas tareas como caminar o bajar escaleras con las gafas puestas. Porque el usuario está mirando algo que se encuentra a unos 2 metros por la zona de lectura (40 cm).

Hay situaciones en las que las lentes progresivas puede parecer que no están bien hechas, y sin embargo son completamente normales. Simplemente moviendo la cabeza (y sin cambiar el punto de enfoque) hay que buscar el punto por el que la visión es nítida. Por ejemplo las medias distancias, son las que resultan más complicadas de encontrar. Tenemos que pensar que para cada distancia, hay un punto en la lente que enfoca ese objeto. A partir de aquí, BUSCAR ESE PUNTO.

Para ver los objetos que están a media distancia, hay que buscar el punto de la lente que corresponda a esa distancia, entre las zonas de color verde y amarillo. Cuanto más cerca, más amarillo.

Ventajas de las lentes progresivas

La principal ventaja de las lentes progresivas es que en una misma gafa tenemos todas las graduaciones que necesitamos. Vemos bien a cualquier distancia porque tenemos las graduaciones para todas las distancias en una misma lente.

  • Ver nítido a cualquier distancia.
  • No tener que quitar y poner gafas a la hora de cambiar la distancia de enfoque.
  • Con una única gafa tenemos solución para todas las distancias. No hay que comprar más que una.

Desventajas de las lentes progresivas

La principal desventaja de las lentes progresivas es que el campo de visión que tenemos es limitada por la lente.

  • Campo visual limitado, especialmente para media distancia, hay zonas muy concretas por las que vemos nítido. A poco que movamos la cabeza la nitidez se pierde. Para usuarios de la media distancia, por ejemplo ordenador, puede convertirse en un problema.
  • Hay que acostumbrarse a usarlas. Aprender a mirar con ellas. Acostumbrarse a las aberraciones laterales que tienen. Es muy importante entender cómo están hechas las gafas progresivas para saber por dónde hay que mirar en cada situación.
  • Son más caras que las gafas solo de cerca o solo de lejos.

Gafas progresivas: ¿Son para todo el mundo?

Las personas tendrán mayor o menor facilidad para adaptarse a las gafas progresivos según varios factores.

Desde luego, cualquier persona con vista cansada puede hacerse unas gafas progresivas. Sin embargo, hay perfiles que tienen más éxito que otros.

¿Gafas progresivas para todos los defectos refractivos?

Los perfiles que están más satisfechos con lentes progresivas según la graduación son:

  • Hipermétropes.
  • Miopes de más de 3 dioptrías.
  • Astígmatas de hasta 4 dioptrías.

Los miopes de menos de 3 dioptrías se sienten muy cómodos en visión cercana. En muchas ocasiones están insatisfechos con sus gafas progresivas, porque quitándose las gafas ven mejor que con ellas. Esto les ocurre porque efectivamente ven bien de cerca y además tienen el campo de visión completo, sin ninguna limitación. Estos usuarios deben valorar si les conviene hacerse progresivos, perdiendo campo de visión de cerca, pero sin tener que poner y quitar las gafas. Sería especiemente recomendable que elijan un campo de visión más amplio para tener el mayor campo visual posible y minimizar este efecto.

Los astígmatas de más de 4 dioptrías también tienen una merma de campo de visión debido a la graduación que tienen. Además algunos experimentan mareos por la aberración astigmática que ya tienen de por sí las lentes.

Los miopes de menos de 3 dioptrías o los astígmatas de más de 4 dioptrías pueden llevar progresivos sabiendo las limitaciones que tienen y estando motivados para usarlas. Es especialmente recomendable que escojan lentes progresivas con campos de visión más amplios para minimizar los efectos de las lentes con su graduación.

Por lo que acabamos de contarte, los usuarios menos satisfechos con las gafas progresivas son:

  • Miopes de menos de 3 dioptrías.
  • Astígmatas de más de 4 dioptrías.

Solo recomendamos las gafas progresivas a usuarios muy motivados, o que tengan una necesidad alta de disponer de la multifocalidad.

Recomendaciones para usar gafas progresivas

Las recomendaciones que te damos para que vayan bien las gafas progresivas, y tengas una adaptación fácil y rápida.

Monturas más apropiadas para lentes progresivas

Este es un aspecto que mucha gente olvida por seguir la moda o sus costumbres. Es tan importante como la calidad de la lente o la graduación.

La montura debe quedar bien ajustada, sin sobresalir de la cara, y apoyar correctamente sobre la nariz. En las monturas de metal se puede ajustar el puente de la nariz. Las monturas de pasta no.

Para tener el campo de visión más amplio, y que sea más fácil adaptarse, es preferible que las monturas tengan un tamaño minimo de 3 cm. Además que sobre la altura de montaje haya 1 cm.

En resumen, que la montura sea mínimamente grande (a lo alto), y que el ojo quede ligeramente por encima de la mitad del aro. Además debe quedar bien sujeta a la cara, sobre todo al principio, cuando tenemos que adaptarnos a las gafas progresivas.

El personal de las ópticas está para ayudarnos en estos aspectos.

Al igual que al recoger las gafas, hay que comprobar que las gafas están bien ajustadas, no quedan torcidas ni resbalan por la nariz cuando nos agachamos.

¿Qué campo de visión escoger para las gafas progresivas?

Este es un tema que da para otro post. Hay una enorme variedad de lentes progresivas en el mercado actualmente. A medida que consiguen tecnologías que mejoran el campo de visión o mejoran la adaptación a las gafas progresivas, lanzan lentes de mejor calidad que las anteriores.

Y las anteriores pasan a ser una gama más baja.

Nuestra recomendación es que siempre que sea posible, cojas una gama de lentes progresivos lo más alta posible.

Sin embargo hay que saber hasta qué punto merece la pena la diferencia de precio, acorde a la mejora de calidad de las lentes. Por ello vamos a dedicar otro post a las gamas de los progresivos, a quién le conviene más una gama superior. Y quién puede acostumbrarse sin problemas a una gama más económica.

Antes de acudir a la óptica plantea las siguientes preguntas:

  • ¿Trabajo mucho tiempo en distancia intermedia (entre 50 cm y 2 m)? Por ejemplo en el ordenador, móvil, cocina, oficina,…
  • ¿A qué distancia dedico más tiempo durante el día? Conducir, coser, ordenador, televisión,…
  • ¿En qué momentos tengo problemas con mis gafas actuales?
  • ¿Qué gama de progresivos estoy usando en la actualidad?

Estas preguntas y otras se plantean en el test de Zeiss de perfil visual. Te lo dejo aquí debajo, te puede ayudar a conocerte mejor visualmente hablando:

«Mi perfil de visión» de Zeiss

Periodo de adaptación

Te recomendamos que antes de comprar las gafas progresivas, preguntes por el periodo de adaptación de las gafas. Si no lo hay, no las compres. Aunque ya hayas usado. Consideramos que al menos, deben darte 1 mes de adaptación desde que te llevas las gafas progresivas.

Hay que ser conscientes de que debemos adaptarnos a las nuevas gafas progresivas. Aunque ya hayamos usado, aunque tengamos la misma graduación, hay más factores que pueden afectar a la adaptación. El mapa de potencia puede cambiar y con ello nuestra percepción de las cosas.

Algo tan simple como el ajuste, puede dar problemas de adaptación.

Por esta razón al principio insistimos en que: lo más importante es que la gafa te quede bien ajustada.

Alternativas a las lentes progresivas

Hay muchas opciones para corregir la presbícia y los defectos visuales. Sabemos que las gafas progresivas tienen algunas desventajas que impiden que sean una solución universal. Nuestras recomendaciones para corregir la presbícia y defectos refractivos, son para cada caso concreto. Aunque en general podemos afirmar que las lentes progresivas son la mejor solución a la presbícia, hay perfiles que requieren otras correcciones más apropiadas:

  • Gafas ocupacionales: para personas que trabajen a media distancia y cerca. Ampliamos los campos de visión y nos brindan mayor comodidad para ese rango de distancias. Si tienes dudas, lee nuestro post: «Gafas ocupacionales o progresivas [COMPARATIVA]«
  • Gafas bifocales: para quienes no se adapten a las progresivas o siempre hayan usado bifocales, esta puede ser una solución. Al tener perfectamente delimitada la zona de cerca (con una línea visible), generan menos confusión que las lentes progresivas.
  • Gafa de lejos y gafa de cerca: en última instancia, tenemos la opción de ir cambiando de gafa según cambiemos la distancia a la que miremos. Esta solución en general es poco práctica, ya que no permite cambios rápido de lejos a cerca, e implica estar cambiando de gafas constantemente.

Gracias por leer nuestro contenido. No dudes en compartirlo con quién pueda tener interés.

Si tienes alguna duda, o quieres que hablemos de algún otro aspecto importante de las gafas progresivas, déjanos un comentario más abajo. Te responderemos encantados.

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